“Desapareció”...
Wain ha recorrido esta avenida i...
Hace cinco años el chef F...
Puede parecer un caso inusual, p...
Ese nuevo del barrio Bellavista,...
Por segundo año consecutivo, Revista Wain presenta sus favoritos y regalones del período. Esta elección ha sido completamente subjetiva, sin más antecedentes que los gustos de los periodistas de Wain y uno que otro acompañante. Las quejas pueden ser encaminadas al editor, aunque generalmente no las lee y aplica delete. Si en el circuito gastronómico se comenta que nos ofrecieron recepciones, cenas, invitaciones o cualquiera otra liberalidad gratuita para influir en estos premios, eso puede darse por verdadero.
Puede que lo encuentre un poquitito caro, pero la pura vista a la cordillera y la ciudad es una experiencia única. Ideal para darse un gustito después del trabajo. Llegue temprano, de lo contrario se quedará sin mesa.
Está escondido tras una pequeña entrada. Sus platos son de grata impresión.
Tiene dos opciones para almorzar. Una de $3.200 y otra de $3.800.
El destacado bistrot capitalino amplió sus instalaciones y sumó algunos platos.
Sólo a veces puede llegar a comprenderse lo que significa llevar el vino en la sangre por generaciones, por décadas, por siglos.
Primero fue la segunda fermentación en botella, luego (al rato), la coctelería.
Alexander Dioses es un cocinero bendito de la cocina marina, de sus manos salen los mejores cebiches de la capital.
En esta edición hemos seleccionados los mejores platos de origen extranjero presentes en nuestra oferta gastronómica.
¿Qué hace un tailandés en el corazón del Persa Bío Bío? ¿Por qué una holandesa cambió Barcelona, París y Buenos Aires por Valparaíso? ¿Qué busca en la barra de un bar un irlandés experto en informática? Aquí, estas historias de inmigrantes que no necesariamente han llegado para quedarse.