De miembro de la realeza a traficante de opio en una sola vida

De miembro de la realeza a traficante de opio en una sola vida

 

Es cierto que muchos creen que es poco factible llegar a transitar dos vidas tan opuestas como las que se presentan en un hombre que de cuna proviene de la realeza de la Birmania colonial británica y que lejos estuvo de tener alguna necesidad, para después convertirse en un oscuro traficante de opio, rechazando sus raíces, convirtiéndose en un caudillo travesti que logró junto con la CIA establecer rutas para el comercio de opio por lo que se conoce como el triángulo dorado. Es increíble pensar que una persona viva en una sola vida dos horizontes tan opuestos como las de Olive Yang, cuya historia es tan increíble que después es posible creer cualquier película de Hollywood, pero hasta ahora no había tomado una notoriedad suficiente, por lo que os damos este pedazo de realidad que os dejará pensando que todo es posible.

Olive Yang es un emblema de la historia, falleció a los 90 años y fue a partir de este suceso que los medios de comunicación se comenzaron a interiorizar de su historia, dejando al descubierto todos los flagelos que vivió, su lucha por liderar todo un ejército de cientos de hombres, siendo capaz de soportar la prisión, la tortura, así como también de lograr la tregua entre los rebeldes étnicos y el gobierno, una historia que buen podría ser el argumento una película y parecer exagerada, teniendo hasta escándalos amorosos cuando se le vinculó con una reconocida actriz de cine, tiene literalmente todos los argumentos para quedarse sentado leyendo hasta concluir un breve resumen de uno los personajes más curiosos de la última mitad del siglo XX.

De origen étnico chino, Olive se crió como una de los 11 hijos de una familia de gobernantes hereditarios que dominaron durante mucho tiempo la región semiautónoma de Kokang, en el estado Shan, siendo muy rebelde desde muy joven, cuando decidió solo usar ropa de niños, no vendarse los pies, llegando incluso a compartir los enamoramientos de los hermanos, teniendo una conducta predominantemente masculina, para su condición de mujer de nacimiento. Con el tiempo la situación se fue acentuando cada vez más, mostrando rasgos sobre todo en su personalidad mucho más definitivos con el pasar de los años.

Dada la tradición de la época fue obligada a casarse con un primo, algo producto de la preocupación de los padres ante su hija poco convencional para la época y la región, producto de esta unión tuvo su único hijo, siendo bautizado como Duan Jipy, por los jeeps de la armada de los Estados Unidos que Yang había visto cuando era más joven en la ciudad de Kunming durante la Segunda Guerra Mundial. Toda esta vida fue abandonada, por su meta era ser una líder miliciana y manejar cualquier negocio que pudiera estar dentro de ese mundo.

La inclinación y el manejo de género de manera tan extrema en gran medida se debió a la presión de su familia y su entorno social, no hay que olvidar que tanto la región como la época de la humanidad tenían todavía un mayor prejuicio del que incluso podría haber en la actualidad. Su capacidad de liderazgo y fortaleza de carácter la llevaron a comandar a cientos de soldados que se encargaban de vigilar las caravanas de opio crudo que circulaban a lomo de mula y por camiones entre recónditos caminos por las montañas, teniendo como único objetivo llegar hasta la frontera tailandesa.

Esta posición la tuvo cuando solo tenía 25 años, y estas rutas comerciales constituyeron lo que se convertiría en la región más productiva de opio crudo en todo el Lejano Oriente, llegando a consolidarse incluso como el epicentro de la materia prima de la heroína, al cual se traficaba con gran éxito por todo Estados Unidos y Europa.

Se asoció con lo que quedaba de las tropas nacionalistas chinas y desafió al imperio de Mao Tsetung, siendo por ende un aliado estratégico para la CIA, pero también una amenaza para la paz tal cual como fue calificada por la inteligencia de los chinos y consignada en los Archivos Nacionales de Yangón.

Con el tiempo fue apresada, pasando cinco años en prisión, siendo el primero de muchos pasos por las cárceles del Gigante Asiático. La situación llevó a que tomara el poder de hecho de Birmania después de que su hermano abdicara, algo que años después la condujo nuevamente a prisión.

A los 70 años logró un acuerdo con los rebeldes y el gobierno, algo que marcó la historia de ese país en 1989, tiempo después se retiró a pasar lo poco de vejez que le quedó hasta la semana pasada cuando dejó este mundo, en medio de miles de reconocimientos de toda esta región.

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